Dos Lobos:

Para pensar

Una vieja leyenda nos ejemplifica la cuestión.

Una tarde en la aldea estaban los nietos del anciano cacique de la tribu jugando por las tiendas. En eso, dos de los niños empezaron a pelear: se insultaban y golpeaban. Una de las niñas, al ver lo sucedido, llamó a su abuelo para que los separara.

Apenas llegó, bastó que les gritara por su nombre para que dejaran de pelear. Entonces, llamando a todos, los invitó a sentarse a su alrededor, diciéndoles que quería contarles un secreto. Los niños, interesados, guardaron silencio. Les dijo que él sabía mucho de peleas porque todos los días también las tenía.

Los niños no comprendían, pues era un hombre pacífico: “Abuelo, pero si nunca te hemos visto pelear, ¿cómo dices que tienes peleas?”. El abuelo, sonriendo, les aclaró: “Esas peleas son en mi interior y son más peligrosas y dañinas que los golpes. Pero no se sorprendan, pues a todos nos pasa, también a ustedes”.

Los niños seguían sin comprender, por lo que preguntaron: “¿Y quiénes están peleando dentro de ti, abuelito?”. Él les contestó: “Son dos lobos que hay en mi interior. Uno de ellos es negro, malo y muy poderoso: es el resentimiento, la inferioridad, el miedo, la maldad, la avaricia, la mentira, el egoísmo, la envidia, el rencor, la sensualidad, el dolor, la desesperación y la ira”.

Los niños se miraban atemorizados ante tal descripción, pero el abuelo los tranquilizó: “El otro lobo, en cambio, es blanco, bueno y también muy poderoso: es el perdón, la paz, el amor, la bondad, la alegría, la gratitud, la sencillez, la esperanza, la serenidad, la humildad, la comprensión, la sinceridad, la misericordia y la generosidad”.

Los niños cambiaron su rostro. Entonces el abuelo concluyó: “Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la Tierra”.

Los niños se quedaron pensativos por unos instantes y uno de ellos preguntó: “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”. El viejo cacique respondió simple y seriamente: “El que tú alimentes”.

Para vivir

Es inevitable tener que convivir en la tierra con esos “dos lobos”, dada la condición humana. No obstante, de nosotros dependerá a cuál hagamos más fuerte y le permitamos vencer a su contrario. Alimentemos, pues, al mejor y matemos de hambre al malvado.

Deja un comentario

Archivado bajo Sabiduría y Espiritualidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s